El
test de Turing: ¿máquinas o humanos?
Alan Turing(1912-1954) fue un matemático, criptógrafo, filósofo y un teórico de la computación que, además de trabajar en el equipo que descifró los códigos Enigma de Alemania, fue un pionero en el campo de la Inteligencia Artificial publicando unos de los primeros trabajos sobre está materia. En 1950 publicó uno de sus artículos más importantes "Computing Machinery and Intelligence" donde propuso un experimento: El test de Turing
El test
de Turing es una
prueba propuesta para demostrar la inteligencia de un sistema artificial. Se
sitúa a un juez en una habitación aislado y en otra, a una máquina y un ser
humano. Ese juez lanza preguntas y debe descubrir si quien le responde es una
máquina o una persona. Si no es capaz de distinguir a ambos, entonces a la
máquina se le considera que cuenta con inteligencia. De hecho, Turing aseveraba
que “existirá Inteligencia Artificial cuando no seamos capaces de distinguir
entre un ser humano y un programa de computadora en una conversación a ciegas”.
Desde 1990 se celebra anualmente una competición para programas informáticos
que intentan pasar el test de Turing: el Premio
Loebner. Aún ningún programa ha sido capaz de obtener la medalla de
oro que se otorgará al primero capaz de emular a un humano en inteligencia
utilizando, además de texto, voz y cualquier otro elemento de comunicación
visual. Una vez que se consiga el “oro olímpico” de los chatbots,
esta competición dejará de celebrarse. A algunos esta prueba nos recuerda al
test Voight-Kampff que hacía Harrison Ford en la película Blade
Runner para detectar
replicantes (aunque aquí lo que se ponía a prueba era la capacidad empática de
una máquina).
¿Y si os digo que casi
todos los usuarios de Internet hemos sido valorados por ese test en alguna
ocasión? ¿Cómo? Mediante los CAPTCHA. De hecho, las siglas corresponden a Completely
Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart (Prueba de Turing pública y automática
para diferenciar máquinas y humanos). ¿Aún no sabéis a qué me refiero? Seguro
que os suenan esas letras y números distorsionados que se nos presentan en
algunos formularios web. Aunque en ocasiones es difícil que completemos esas
pruebas incluso las personas, la idea es determinar cuándo el usuario es o no
humano, para evitar que robots rellenen esos formularios con la intención de
mandar spam, crear cuentas de manera masiva o bien dar con la contraseña de una
web mediante ataques de fuerza bruta. Aquí, al test de Turing se le denomina
inverso porque el juez es una máquina en lugar de un humano.
Incluso algunos CAPTCHA
sirven para digitalizar libros antiguos gracias a proyectos como RECAPTCHA Cuando se
digitaliza un documento, se hacen fotografías del mismo que luego hay que
convertir en texto. Mediante este CAPTCHA, a un usuario se le presentan dos
palabras: una que es parte de esas imágenes y otra conocida para el sistema. Si
la palabra conocida por el sistema es introducida correctamente por un humano,
el sistema asume que hay probabilidades elevadas de que el usuario también haya
introducido la palabra de la imagen correctamente. Por tanto, matamos dos
pájaros de un tiro: validamos que el usuario es un humano y, de manera
paralela, digitalizamos libros con este trabajo.
A pesar del legado que nos
dejó Alan Turing, su carrera terminó súbitamente sin el reconocimiento merecido
cuando fue procesado por su homosexualidad en 1952. No se defendió de los
cargos y se le aplicó la castración química, sufriendo importantes
consecuencias físicas. Dos años después del juicio, Turing falleció tras la
ingesta de una manzana con cianuro. El mundo de la computación jamás le
devolverá todo lo que él nos prestó
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